Errores comunes
Viernes, 27 Junio 
Ante la nada apetecible perspectiva de pasar 20 ó 30 minutos en la cocina a las 9 o las 10 de la noche, se suele caer en el error de cenar poco y mal. Alimentarse a base de frutos secos, pan, galletas y otros dulces es más habitual de lo que debiera.
Eso sí, resulta muy cómodo, fácil y rápido, pero también desequilibrado y energético. Lo mismo sucede con los embutidos, los patés y los quesos. Entre los que se muestran especialmente preocupados por la figura es una costumbre cenar sólo a base de fruta, por aquello de que no engorda. Esta idea no se ciñe a la realidad, ya que la fruta (sobre todo en exceso) contiene azúcares que también aportan demasiada energía.
