Debemos preocuparnos por nuestra vestimenta en una cena intima

Viernes, 22 Agosto   

Aunque hayamos estado en la cocina toda la tarde, nuestro aspecto a la hora señalada debe ser impecable. Si lo tenemos todo a punto con suficiente antelación podremos tomar una ducha y vestirnos esmeradamente para la ocasión. No abuséis de geles ni de desodorantes muy perfumados. Si utilizáis perfume, que sea discreto: debería apreciarse sólo en las distancias íntimas.

En el momento de servir o realizar los últimos preparativos podemos utilizar un delantal: tiene que ser elegante y estar inmaculado. Está claro que nunca nos sentaremos a la mesa con el delantal puesto.

Una cena íntima es una ocasión muy especial. La persona invitada se merece todos los honores y tenemos que demostrarle nuestro interés en que todo salga a la perfección. Por lo tanto, cuidaremos hasta el más mínimo detalle, desde nuestra persona hasta el aspecto de nuestro hogar. Los resultados bien merecen todo este esfuerzo.