Clave de una cena equilibrada
Viernes, 4 Julio 
Si hay una comida diaria que solemos despistar con mayor frecuencia, esa es la cena. La mayor parte de la veces, la pereza vence al apetito y acabamos tomando un tentempié rápido y de escaso valor nutritivo.
Sin embargo, la cena debería ser uno de los pilares alimentarios de la jornada, adecuada al momento y ligera, ya que lo contrario podría provocar pesadez, muy desagradable si nos acompaña a la cama. Por eso, hay que tener en cuenta algunas claves si queremos que la cena siente a las mil maravillas, aporte los nutrientes necesarios y sólo la energía requerida.
A la hora de elegir el alimento destinado a la noche, es fundamental tener en cuenta lo que hayamos tomado en la comida para tratar de equilibrar y no repetir. Los platos muy condimentados, con salsas, especias y picantes, pueden ser muy sabrosos, pero también muy indigestos. Olvidémonos de ellos.
Es importante incluir vegetales crudos y fruta, sobre todo si no se han consumido a mediodía. En cuanto a la preparación, optaremos por la cocción al vapor y los hervidos, evitando en todo lo posible los fritos. Si hemos de emplear grasa, que sea aceite de oliva. Nada de margarinas ni mantequillas.
